sábado, 3 de abril de 2010

Son pocos los que hablan de amor

Lo que me quita en fuego, me da en nieve
La mano que tus ojos me recata;
Y no es menos rigor con el que mata,
Ni menos llamas su blancura mueve.
La vista frescos los incendios bebe,
Y volcán por las venas los dilata;
Con miedo atento a la blancura trata
El pecho amante, que la siente aleve.
Si de tus ojos el ardor tirano
Le pasas por tu mano por templarle,
Es gran piedad del corazón humano;
Mas no de ti, que puede al ocultarle,
Pues es de nieve, derretir tu mano,
Si ya tu mano no pretende helarle.

Francisco de Quevedo.

2 comentarios:

Darío dijo...

Todavía hay gente que cree en esa cosa llamada amor?.

Anónimo dijo...

Si, YO! Creo en al amor.
Flori

(Y se ve que vos también, porque aunque no le llamas amor, le llamás "esa cosa" ;)