Cuando trabajaba en el restorán, mis épocas de recepcionista y camarera, entre plato y plato o entre cocina y comedor, siempre tenía que lidiar con comentarios de uno de mis entonces colegas, Pablo, en su momento estudiante de Cine. El defendía a capa y espada, cuchillo y tenedor al caso, los subsidios del INCAA a las películas nacionales. Era un orgullo, y juraba que si estos no existieran, tampoco lo harían estas películas. Cuan mejor sería la cartelera, pensaba yo. Pero más allá de mis subjetivo pensar, había algo entre tanto entredicho que no me cerraba.
Para los que me conocen y para los que no. Bienvenidos. Esta es mi mirada sobre los que nos pasó, nos pasa y nos pasará.
domingo, 3 de abril de 2011
Rojo, el paisaje del infierno
Nunca fui fan del cine nacional. Es verdad. Me parece lento, los guiones muy malos -sabemos todos que va a pasar en la próxima escena- y por lo general muy burdos. Pero allá yo. Deben haber varios de miles que disfrutan de esta distracción varias veces por mes y hasta quienes participan en salas más pequeñas, cinéfilos autóctonos y sinceros.
"Socialism, like the ancient ideas from which it springs, confuses the distinction between government and society. As a result of this, every time we object to a thing being done by government, the socialists conclude that we object to its being done at all." - Frederic Bastiat
siga el baile siga el baile... buena peli, che.
ResponderEliminarApocalíptica! ;)
ResponderEliminarBesoo