Acá, tampoco todo es lo que parece. RWD. STOP. PLAY.PAUSE. Estaba muerta de sed y me acerco a un quiosquito a comprarme algo para tomar, lo único que había era un Apple juice. Genial. Nota: leer siempre la letra chica. Termino siendo un juego de manzana, jengibre y canela. Una locura.

Irvington, NY
Podrías estar peor. Me lo dijo un taxista dos días antes de que me venga a EEUU. Sarcasmo es el segundo nombre de los porteños. Pero literalmente es verdad. Y si no, escucha tango. Fui a comprarme un celular nuevo a estas casas de telefonía celular estadounidenses. Cuando me pide un documento le entrego la licencia de conducir, me mira, y lo más serio pregunta: Argentina is your first name?
El finde partí rumbo a las tierras de Rocky Balboa. Una hora y 40 minutos como mucho nos separan de estas dos ex capitales norteamericanas. Me tomo un taxi hasta la estación, y, como yo, el señor que lo conducía no era oriundo de NYC: había nacido en Bangladesh. No podía creer que yo supiera donde quedaba y que además supiera de la geografía de ese país. Gracias Miss X por enseñarme eso en 1er año. El señor casi me abraza y se le cae una lágrima. A nosotros, por costumbre, reiteración, y desatino, nos conocía por el 10.
Sepan disculpar la falta de tildes. Es el teclado quien me impide comunicarme de la mejor manera.
“Force cannot change right.” Thomas Jefferson. No la cambia, pero si la dobla. La realidad necesita tatuar a Moreno con tinta china la palabra BASTA. Y como dicen por ahí: “El socialismo no funciona sino en el cielo, donde no lo necesitan, y en el infierno, donde ya lo tienen”. Stephen Leacock. Amen.
